Toma el dinero y corre
Reforma financiera y mercado inmobiliario
"Si quieres vender una casa y tienes una oferta, por agresiva que te parezca, ¡acéptala! Coge el dinero y corre", este comentario de Fernando Encinar, director de estudios del portal inmobiliario Idealista.com en su cuenta de twitter deja bastante claro en qué situación quedan los vendedores particulares de viviendas.
La reforma financiera aprobada el viernes obligara a los bancos a pagar cantidades muy importantes al banco de España sobre el valor de las propiedades que retengan en su cartera obligándolas a vender a un precio más bajo para sanear sus balances, se van a encontrar en la situación de que, o se quedan las propiedades y apechugan por su cuenta y riesgo con el coste o sanean su stock con pérdidas a cambio de ayudas públicas a través de fusiones y recursos del FROB.
Evidentemente, ante esta situación, ¡de perdidos al rio!, pierdo ahora y acudo a ayudas públicas con buenas condiciones financieras y ¡a correr!, seguramente de este modo las entidades bancarias sanearan sus cuentas mucho antes y por tanto, en teoría, volverán a disponer de crédito para poner en circulación.
Digo en teoría por que este planteamiento tiene varios inconvenientes, en primer lugar un paro del 23% que no permite que la gente compre piso, ¡ni regalado!, una inseguridad enorme en el futuro y lo más importante, condena a todos los particulares a no vender sus casas hasta que los bancos vendan las suyas primero hundiendo aun más el precio de mercado.
Ante esta situación es probable que no pare de crecer el número de propiedades embargadas, está más que demostrado que las entidades bancarias o sus empresas inmobiliarias vinculadas no tienen ni idea de vender propiedades, solo hay que echar un vistazo a alguna de sus web para comprobar la forma tan patética que tienen de anunciarlas, poca o errónea información, contacto impersonal con teléfonos de atención situados en la Conchinchina y que no han visto el piso ni en foto, fotos con poca información repetidas para todas las propiedades de una misma promoción, etc., cuentan con todo el crédito del mundo y las mejores condiciones posibles, pero no venden.
En estos momentos han provocado una parálisis total en el mercado, en mi opinión les está pasando como al parchís, matan una y cuentan veinte, por cada propiedad que las entidades venden entran veinte nuevas embargadas, ¿por qué?, es de sentido común, hay muchas personas en situación precaria y sin empleo que ante la imposibilidad de soportar su hipoteca intentan vender desesperadamente sus casas y su sorpresa es que, es del todo imposible que los compradores potenciales de su casa accedan a crédito.
Si además por desgracia alguno de los potenciales compradores de su casa acude a alguna entidad bancaria solicitando un préstamo para comprarla, sus clientes salen del banco con un piso de embargo con unas condiciones financieras inmejorables y tú te quedas a dos velas. Al final el banco te está llevando a la quiebra, obligándote a entregarles las llaves de tu casa por no poder venderla, es un circulo vicioso que no beneficia a nadie y lo que va ha hacer esta reforma financiera es potenciarlo aun más.
Desde hace tiempo se denuncia esta situación por ser competencia desleal, algunas entidades bancarias deniegan operaciones hipotecarias perfectamente viables para a continuación venderle al cliente propiedades de su cartera con 100% de financiación, sinceramente creo que muchas personas con “necesidad” de vender su casa tienen como principal enemigo a su propio banco.
Ante esta situación tanto los particulares como las agencias inmobiliarias tenemos poco que hacer, yo personalmente me niego a ser una sucursal de la inmobiliaria de un banco y me niego a que los vendedores particulares de viviendas se queden sin alternativa para poder mejorar su situación, vender su casa para poder recuperarse económicamente o para poder disponer de libertad para comprar una nueva vivienda adaptada a sus necesidades familiares, laborales o de salud.
Para muchos la alternativa del alquiler probablemente sea la única salida posible en estos momentos para superar los próximos años, pero, en mi opinión hay una forma “posible”, no perfecta de encontrar una solución, una solución que no depende de la financiación bancaria y que además las entidades bancarias no pueden ofrecer, si tenemos una propiedad en venta y pretendemos venderla para comprar algo más económico reduciendo nuestra hipoteca o queremos vender para comprar algo mejor existe otra posibilidad, “la permuta”.
No hemos visto a ningún banco que se quede con el piso de nadie a cambio de una de sus propiedades embargadas, la permuta es una forma muy útil de obtener liquidez a cambio de una propiedad demasiado cara o grande para nuestras necesidades, es una alternativa para poder hacer efectivo el valor de nuestra vivienda para comprar una mejor o reducir nuestra deuda.
Reinventémonos al margen de su monopolio y busquemos formas alternativas al sistema financiero tradicional, quejarnos no sirve de nada, busquemos soluciones a las necesidades de la gente y no de los bancos.
Gabriel Aznar Gomila
Delegado en Menorca de ABAI y AEGI





